En la Presa Palo Blanco
Pescadores deportivos en la Región Sureste denuncian afectaciones con estas acciones furtivas
Por: José Moreno
La Prensa
La presa Palo Blanco, en Ramos Arizpe, enfrenta una problemática creciente que ya preocupa a pescadores deportivos de toda la región sureste de Coahuila: la pesca furtiva está afectando directamente la reproducción de especies y el equilibrio del ecosistema.
Clubes de pesca denunciaron que el uso de redes y tarrayas —prohibidos en este tipo de actividad— se ha vuelto frecuente por parte de personas que no respetan las normas, provocando una disminución notable en la población de lobina, considerada la principal especie del embalse.
Sergio Tamez, integrante del club Duck Fishing Tackle, explicó que estas prácticas han sido detectadas de manera constante, lo que ha obligado a los propios pescadores a reportar los casos ante las autoridades. En algunos operativos, elementos de Protección Civil han intervenido para asegurar equipo utilizado de forma ilegal.
Aunque el problema no es nuevo, pescadores advierten que en los últimos años el impacto ha sido más evidente, reflejándose en ejemplares cada vez más pequeños y menos abundantes. Anteriormente, señalaron, era común encontrar lobinas que superaban las 25 pulgadas.
Actualmente, alrededor de 15 clubes provenientes de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga practican la pesca deportiva bajo el esquema de “captura y libera”, una técnica que permite conservar las especies y fomentar su reproducción natural.
Además de competencias, estos grupos realizan jornadas de limpieza y, en algunos casos, liberación de alevines para repoblar la presa. Sin embargo, señalaron que estos esfuerzos pierden efectividad ante la persistencia de la pesca ilegal.
La presa Palo Blanco representa el principal punto cercano para la práctica de este deporte en la región, por lo que su deterioro obligaría a los aficionados a trasladarse a otros embalses como Presa Don Martín o Presa El Cuchillo.
Finalmente, los clubes hicieron un llamado urgente a las autoridades para reforzar la vigilancia en la zona, así como a la ciudadanía para evitar contaminar el área y respetar las regulaciones, con el fin de preservar este espacio natural.



